jueves, 16 de julio de 2015

Abandonada

Ocho años apenas tenía cuando tuvo que soportar la crueldad de sus manos y sus palabras, quien podía imaginar que aquel ser que debería de protegerle podría descargar en ella la ira de su presunta demencia.
Tal vez tampoco era su culpa y solo sea una consecuencia de eventos desafortunados, como hermana mayor de 10 hijos tuvo que cargar el peso de ayudar a su madre tras el abandono de su padre y convertirse en una también para ellos, la situación era crítica para contratar una nana, vivían en una casa muy humilde,  muchas veces la hambruna se apoderaba de cada uno de ellos.  A sus veinte años tuvo que soportar la crisis de la esquizofrenia que la aquejaba, siguió su tratamiento pero al verse recuperada lo dejó, tal vez ese fue su error, pero quien la podría aconsejar en aquel tiempo era un tema tabú y hasta ahora es algo que nadie quiere recordar...
Mas tarde que temprano gestó,  pero no tuvo el apoyo de la familia de quien seria el padre, no la abandonó pero tampoco fue reconocida ante su familia, nadie conoció al padre de aquella criatura solo sabían de su nombre y del apellido que llevaría aquel ser inocente, el nunca se alejó de la pequeña él podría haber sido cualquier cosa hasta haberse metido en las drogas pero nunca dejó de ver por ella...
A sus ocho años tuvo que cargar con el dolor del desprecio de aquella mujer con la que se quedaba a solas, tal vez pudo haber sido una gran abogada o una talentosa ingeniera o quizás una amante protectora de los animales como lo fue su padre, pero como podría saberlo si de aquella que debería de animarle a seguir esforzándose solo recibía menos precio, " eres una burra, no sirves para nada, nunca aprenderás..." su alma se quebraba, lloraba por las noches, no comprendía y por su cabeza solo daba vueltas las palabras humillantes de su madre... Nunca le demostró cariño, tenia que soportar desde niña la soledad de vivir en una casa sin nadie a su cuidado pues cuando salia su madre al trabajo ella se quedaba absolutamente sola, no recibía ni un abrazo, algún te quiero, o eres importante para mi, o sentarse a la mesa a conversar,  no! mucho menos eso,  pues ella comía en la cocina, no era digna de sentarse en una mesa...
La felicidad de su madre era el dinero que venía ganando haciendo algunos trabajitos de hechicería que en sus buenos tiempos aprendió, le dejaba buena rentabilidad,  trabajitos que fue perfeccionando como cualquiera que se evoca de lleno a algo... Pudo conseguir muchas cosas,  casas,  carros, dinero, empresas, buenos contactos... En fin todo lo que quiso... 
Así fue creciendo aquella niña,  entre comodidades, lujos, viajes que su madre le podía dar... Ella era hija única así que todo lo gozaba ella,  pero su alma estaba vacía, el dinero no cubría el vacío y el dolor del maltrato que,  a pesar de los años,  aun recibía...
Ya con quince abriles, había experimentado el amor que para su infortunio no era alguien que la familia podía aprobar... A ella no le importaba, para que tener más lujos, más viajes... Él supo como llegar a ella fácilmente, alguien que nunca había escuchado un te amo, te quiero,  un me importas, cualquiera que se lo dijera ella le iba a creer...
Era su quinceañero y ella ya tenía tres meses de embarazo,  que supo ocultar hasta que no pudo más... Fue golpeada,  humillada,  despojada de todo,  pero realmente fue culpa de ella?  Si la que realmente debió de guiar su camino nunca lo hizo,  más ahora que la necesitaba la echó a su suerte...
Una riña más... Era su fiel retrato su mirada, su cabello, su sonrisa...
Ella no la abandonaría  no quería que aquella niña sufriera el dolor del rechazo ella la amaba, pero la situación en el hogar era caótico aquel hombre que un día le dijo que la amaba ahora la maltrataba, insultos golpes,  pero como huir a donde correr si su propia madre le había dado la espalda... Ella se sentía miserable,  se sentía la mujer mas fea,  se sentía la mujer mas ignorante,  se sentía la mujer mas sola y lo peor era que creía que todo eso era su culpa.
Otra niña más... Los hijos no arreglan un matrimonio... La situación se puso peor. No tenía salida no podía contar con nadie. De su padre ya hace mucho no sabia de él sólo que se lo llevaron a algún centro de rehabilitación por drogas... El dinero no alcanzaba la pobreza era extremadamente cruel, ella quería que sus pequeñas tuvieran una vida mejor y solo la abuela se las podía dar...
Fue lo más difícil que ella pudo haber hecho. Ella las visitaba cada que su madre se lo permitía, tenían todo, sí, pero no encontraban el amor y la protección de la abuela sufrieron las mismas humillaciones que su madre "estudien brutas,  burras, buenas para nada" palabras que solo alimenta el resentimiento y el odio, ellas quieren terminar sus estudios solo para irse de ahí y nunca más volver una más temprano que la otra... Pero al final las dos con el mismo objetivo... Saben que si no lo hacen por sus intereses no tendrán un futuro y terminar como su madre, y sin tener alguna vergüenza a ella pues la aman con todo su corazón, no es la idea...

No se puede tapar el sol con un dedo,  muchas veces nuestras actitudes pueden traer como consecuencia  una cadena de eventos desafortunados que no sólo nos perjudica sino que también perjudica a los más inocentes.



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